PREGUNTAS COMUNES
ACERCA DE LA BIBLIA

¿Qué es? ¿Cómo está formada?
Y ¿por qué es la Palabra de Dios?

 

¿Qué es y de que trata la Biblia?
¿Qué quiere decir “Biblia”?
La palabra Biblia viene del griego “Byblos”, que significa: “Libros”.
La Biblia no es un libro, sino una colección de varios libros, escritos por cerca de cuarenta autores inspirados por el Espíritu Santo en un período alrededor de dos mil años. Todos estos libros forman “todo el consejo de Dios.”1

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¿Para qué nos fue dada la Biblia?
La Biblia es como el "Manual del Fabricante"; en Ella Dios nos dice cómo y para qué nos creó; nos habla de la vida, la familia, la sexualidad, el dinero, la vida después de esta vida; en fin, la Biblia contiene toda la información que el hombre necesita para estar ubicado y sentirse seguro.

Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca”. (Mateo 7:24 NVI)

¿Cuál es el tema central de la Biblia?
El tema central de la Biblia es Jesucristo.
Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna, y ellas son las que dan testimonio de mí. (Juan 5:39 RVR95)

¿Cuáles son algunos de los beneficios de la Biblia?
1. Produce vida (Juan 6:63)
2. Nos limpia (Juan 15:3; Sal.119:9,11)
3. Nos alimenta (1Ped.2:2; Mat.4:4)
4. Nos ilumina (Sal.119:105,130)
5. Nos ayuda a orar (Juan 15:7)
6. Nos da seguridad (Mat.7:24-25)
7. Es un arma para nuestra vida cristiana (Efe. 6:17)
8. Produce fe (Rom. 10:17)
9. Nos sana (Prov. 4:20-22; Sal.107:20)
10. Nos ayuda a prosperar en todo (Sal.1:1-3; Jos.1:8)
11. Nos hace sabios (Sal.19:7; Pro.1:2-4)
12. Nos aleja del pecado (Sal.119:11)

¿Cuántos libros tiene la Biblia y de qué se tratan?
La Biblia tiene 66 libros. A ésta la podemos dividir en dos partes principales: El Antiguo y el Nuevo Testamentos. El Antiguo Testamento abarca los escritos antes de Cristo y el Nuevo Testamento los escritos después de Su venida. El Antiguo testamento tiene 39 libros y el nuevo 27. El Antiguo Testamento se enfoca en la relación especial que Dios tiene con la nación escogida por El para, a través de ella, revelarse a las demás naciones. En el Nuevo Testamento, el enfoque está en el nuevo pueblo de Dios, pero con el mismo propósito: la Iglesia.
Los libros del A.T2. se dividen así:

Los primeros 17 son llamados históricos y narran la historia principalmente del pueblo judío. Abarcan desde la creación del mundo hasta 400 años antes de la venida de Jesús.
Los siguientes 5 son llamados poéticos y constan de poesías, oraciones, dichos sabios y cantos.
Los últimos 17, llamados proféticos, son los escritos de los profetas.
Los 17 libros históricos pueden subdividirse en 5 y 12. Los primeros cinco son de Moisés y se les llama: el Pentateuco3, o la Ley, (para los judíos la Torá). En estos libros se sientan las bases de la relación de Dios con Su pueblo. Contienen aspectos muy importantes de los principios de Dios y las bases para relacionarse con El.
Los siguientes 12 narran cerca de mil años de historia del pueblo de Israel. Sin embargo, su enfoque no es meramente histórico, sino didáctico. Las historias narradas contienen innumerables enseñanzas útiles y aplicables a nuestras vidas.

Los 17 libros proféticos son los mensajes que Dios daba a Su pueblo y también a otras naciones durante la historia que encontramos en los libros históricos.  Éstos también pueden subdividirse en 5 y 12. Los primeros 5 se conocen como “Profetas Mayores” (porque son largos) y los 12 como “Profetas Menores” (porque son escritos muy cortos). Además de el mensaje de Dios para tiempos específicos (que puede ser muy útil al pasar nosotros por circunstancias similares), éstos escritos están llenos de profecías relativas a ciudades y naciones de la época, así como de Cristo. El estudio de estas profecías es fascinante y una prueba indiscutible de la confiabilidad de la Biblia.
De tal manera que el AT queda subdividido así:
5 – 12 – 5 – 5 – 12

Los libros del N.T4 son: 4 libros biográficos de Jesús, llamados Evangelios, 1 libro de historia (de los primeros cristianos) llamado Hechos, 21 cartas de apóstoles a iglesias o individuos, llamadas Epístolas y 1 de profecía llamado Apocalipsis.

Considerando al Personaje central de la Biblia, que es Jesucristo, se dividiría así:
El Antiguo Testamento trata de la preparación para Su venida.
Los Evangelios narran Su nacimiento, vida, muerte y resurrección.
Hechos narra la proclamación de Su mensaje.
Las epístolas, son la explicación de Su obra.
El Apocalipsis contiene la revelación de Su gloria.

¿Es la Biblia difícil de entender?
La Biblia tiene algunas partes más difíciles de entender (porque para discernirlas es necesario comprender bien el resto de su contenido). Pero dichas partes son pocas, la mayor parte es muy fácil de entender, y con la ayuda del Espíritu Santo, cualquiera puede hallar gran riqueza y sabiduría para su vida.

¿Cómo se leen las citas Bíblicas?
Cada libro ha sido dividido en capítulo y versículo. No fueron escritos así, los libros se dividieron después para poderlos estudiar mejor. Normalmente el capítulo es el número grande y los números pequeños son los versículos. P/ej. Si vemos Núm.23:4, significa: El libro de Números, capítulo 23, versículo 4. Para buscar esta cita, primero buscamos el libro, luego el capítulo y al final el versículo.

¿Por qué hay diferentes Biblias?
Algunas personas hablan de que hay diferentes Biblias. Esto no es cierto, lo que si existen son diferentes versiones o traducciones. La Biblia originalmente fue escrita en hebreo y arameo- el A.T.; y en griego -el N.T. Ejemplos de las diferentes versiones o traducciones son: “La Reina Valera”, “La Biblia de Jerusalén”, “La Biblia de las Américas”, “La Versión Popular”, “La Nácar – Colunga”, etc. Todas éstas son traducciones hechas en diferentes épocas.
(En las citas que puse al principio, en una decía: NVI y en la otra RVR95. Una está tomada de la Nueva Versión Internacional y la otra de la Reina Valera Revisión 1995).

Nota:
La única versión que está realmente alterada en algunos pasajes es la “Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras”, comúnmente usada por los llamados “Testigos de Jehová”.

 

¿ES LA BIBLIA LA PALABRA DE DIOS?

Los cristianos nos basamos en la Biblia para todo. Ella es nuestra fuente de autoridad, inspiración, consuelo y modelo. La meta del cristiano es obedecerla plenamente, creerla totalmente...
Por eso debemos estar seguros que realmente es una fuente confiable; que realmente es la Palabra de Dios. A continuación mencionaré 7 evidencias de la autoría divina de la Biblia; las primeras 4 no son por si mismas evidencias contundentes del origen divino de la Biblia, pero sí de que es un Libro con autoridad que vale la pena estudiar. Las últimas tres no dejan lugar a dudas.

I.- Su sinceridad
Josh Mc Dowell, en su libro “Evidencia que exige un veredicto”, nos dice: “La Biblia trata con mucha franqueza acerca de los pecados de sus personajes. Lea biografías actuales, y fíjese cómo tratan de encubrir, pasar por alto, o ignorar la parte sombría de la gente”.
Un ejemplo de esto es David. David es uno de los personajes fundamentales del Antiguo Testamento; uno de los pactos más importantes de la Biblia es el que Dios hizo con él a. Este rey es el autor de la mayoría de los Salmos. A pesar de que en la actualidad su tumba es venerada por los judíos en Israel, la Biblia no lo presenta como un hombre perfecto: En 2Samuel capítulo 11 podemos leer de su adulterio y posterior homicidio, actos que le trajeron graves consecuencias. Otro ejemplo es Noé, del que podemos leer de su embriaguez. Y un tercer ejemplo es Dios mismo: A pesar de que la Biblia declara que Dios es amor y que Su misericordia y bondad son eternas, Dios no teme adjudicarse ciertas catástrofes acontecidas a ciertas naciones como resultado de Sus juicios.

En la Biblia podemos leer a cerca de la fe de hombres y mujeres como Abraham y Sara, José, Pedro, Juan, María y María Magdalena; pero también podemos descubrir sus inconsistencias y errores. De algo podemos estar seguros: la Biblia es un libro sincero que no maquilla nada.

II. Su supervivencia.
Bernard Ramm dice: “Ningún otro libro ha sido tan molido, acuchillado, cernido, escudriñado, y vilipendiado. ¿Qué libro de filosofía o de religión, de psicología o de belles lettres de los tiempos clásicos o modernos ha sido sujeto a un ataque masivo semejante al que ha sufrido la Biblia? ¿Con el mismo rencor y escepticismo? ¿Con tal perfección y erudición? ¿Sobre cada capítulo, línea y declaración?”. Varias veces en la historia humana, la Biblia ha sido objeto de críticas y ataques. La llamada “alta crítica”, surgió como ciencia con el propósito único de restarle validez al relato bíblico. Esta “ciencia” está prácticamente extinta. Los “resultados confirmados de la alta crítica” declaraban cosas como estas:
- Moisés no pudo haber escrito el Pentateuco (los primeros cinco Libros), porque en su época no había escritura.

• Los muros de Jericó no pudieron haber caído.
• Los hititas, pueblo mencionado, en el Antiguo Testamento, nunca existieron.
Al poco tiempo, la arqueología demostró que:
• La escritura cuneiforme era por lo menos tres siglos anterior a Moisés.
• Se descubrieron los muros de Jericó.
• Ahora tenemos centenares de referencias que cubren 1200 años de historia hitita.
A pesar de la prohibición de leerla de regimenes como el romano de la antigüedad y el comunista de la era moderna y por muchos siglos de la iglesia católica; a pesar de ser objeto de críticas y difamaciones diversas, la Biblia se mantiene como el libro más traducido y vendido de la historia humana y sigue en aumento.
La siguiente comparación demostrará, no solo la divina protección de la Biblia, sino la gran confianza que podemos tener de que estamos leyendo en la actualidad lo mismo que sus autores escribieron b:
César, Platón, Plínio, Heródoto, Aristóteles y Aristófanes escribieron entre el año 450 AC al 100 DC. De todos ellos, la copia más temprana que tenemos de sus obras, data del año 900 DC (en la mayoría de estas obras, el tiempo que pasó entre el escrito original y la copia más reciente que tenemos es de más de 1000 años).
Del Nuevo Testamento, por ejemplo y por el contrario, contamos con más de 9,000 copias de versiones antiguas. Estas versiones incluyen manuscritos del año 150 DC y copias enteras de entre el año 150 y el 400 (en algunos casos el lapso entre el original y la copia más cercana es de solo 50 años, en el peor de los casos 350).
El promedio de copias con que se cuenta de las obras de cada uno de los autores mencionados anteriormente, es de menos de diez... Nos atrevemos a citar a Aristóteles, cuando solo tenemos 5 copias antiguas de cualquiera de sus obras y éstas son del año 1100 (o sea ¡1400 años después de haber sido escrito el original!).

De una cosa sí podemos estar seguros: la Biblia que leemos hoy es la misma que cuando se escribió.
Una anéctoda interesante tiene que ver con Voltaire, el destacado incrédulo francés que murió en 1778. Al morir él dijo que 100 años después de su época el cristianismo habría sido borrado de la existencia y pasaría a la historia. ¿Pero que fue lo que sucedió? Voltaire ha pasado a la historia; mientras que la circulación de la Biblia continúa creciendo en casi todas partes del mundo, llevando bendiciones por donde va. Muchas copias de ésta se imprimen en lo que fue la casa donde murió Voltaire.
La supervivencia de la Biblia no confirma por sí misma que es la Palabra de Dios, pero sí que es una colección de libros que ha soportado el mayor escrutinio en la historia humana y ha salido victorioso.

III. Su veracidad histórica.
El Antiguo Testamento es el más antiguo escrito histórico en existencia. De hecho es el único documento que nos da detalles del estilo de vida en la antigüedad.
Desde el primer libro de Samuel y a través de 2ª de Crónicas uno halla la historia de Israel, cubriendo cerca de 5 siglos. The Cambridge Ancient History, dice: “Los Israelitas manifiestan ciertamente un gran genio para la construcción histórica, y el Antiguo Testamento representa el más antiguo escrito histórico en existencia”. Wilbur Smith cita al distinguido arqueólogo, Prof. Albright, quien comienza de este modo su ensayo clásico, The Biblical Period:
“La tradición nacional hebrea excede a todas las demás por la claridad con que describe los orígenes tribales y familiares. En Egipto y en Babilonia, en Asiria y en Fenicia, en Grecia y en Roma, buscaremos vanamente algo comparable. No hay nada como Ella en la tradición de los pueblos germánicos. Ni la India ni la China pueden presentar algo similar, puesto que sus más antiguas memorias históricas son depósitos literarios de tradición dinástica distorsionada - sin trazas del cuidador del ganado o campesino - tras el semidios o rey con el cual comienzan sus registros. Ni en los más antiguos escritos hindúes (los Puranas) ni en las primeras historias griegas, existe huella del hecho de que tanto los indoarios como los helenos fueron nómadas en otro tiempo, que emigraron a sus posteriores territorios procedentes del norte. Los Asirios, a decir verdad, recordaron vagamente que sus primeros gobernantes, cuyos nombres ellos mencionan, pero sin detalles en lo referente a sus hechos, moraron en carpas, pero hacía mucho tiempo que se había olvidado de dónde habían venido.”
Contrario a la mayoría de los libros sobre los que se basan las religiones – que consisten más bien en fábulas e historias en lugares imaginarios, más y más, los hallazgos arqueológicos demuestran la veracidad histórica del contenido de la Biblia.
Un ejemplo de esto es Jericó. Mc Dowell escribe:
“Durante las excavaciones de Jericó (1930-1936) Gargstang encontró algo tan sorprendente que una declaración de su hallazgo fue preparada y firmada por él y por otros miembros del equipo. Refriéndose a estos hallazgos, Gargstang dice: “En los que se refiere al hecho principal, entonces, no hay dudas: los muros cayeron hacia fuera tan completamente que los atacantes pudieron encaramarse a ellos y pasar por encima de sus ruinas hasta el interior de la ciudad”.
Dos cosas sorprenden aquí: #1 la caída de los muros que confirma el relato bíblico; y #2 que los muros hayan caído hacia fuera, cuando siempre caen (cuando son atacados) hacia adentro. (Es decir, la causa de su caída no fue obra humana).
Este hecho es sólo un botón de muestra de las innumerables evidencias históricas de la Biblia; hacer una lista de todas – sería una tarea sumamente laboriosa y no es el caso en este pequeño ensayo.

La arquelogía ha sido una de las principales herramientas para convencer a cualquiera de la veracidad de la Biblia. Uno de los pioneros en utilizar este medio para cotejar la Biblia fue Sir William Ramsay. En 1896 publicó su libro “San Pablo el Viajero y el Ciudadano Romano”. Éste estaba cargado de evidencias que corroboraban el relato, y por lo tanto la veracidad de la Biblia. Lo especial del caso es que este hombre realizó su expedición con la firme idea de demostrar exactamente lo contrario.
Durante 30 años más, Ramsay publicó libro tras libro probando la veracidad exacta y minuciosa del Nuevo Testamento conforme realizaba sus excavaciones en el lugar de los hechos.
Evidentemente todo esto causó gran confusión y enfado entre los escépticos, quienes habían puesto su esperanza en que él demostraría lo contrario. Hasta la fecha ninguno de los libros de Ramsay ha sido refutado.
De una cosa podemos estar seguros: la Biblia es históricamente veraz, no una fábula ni leyendas.

IV. Su adelanto a su época.
En higiene y medicina, por ejemplo:
“Aunque Europa logró el control sobre los estragos de la lepra obedeciendo el precepto bíblico de aislar a las víctimas, otras enfermedades posibles de prevenir siguieron diezmando a la humanidad. Las dolencias intestinales como el cólera, la disentería, y la fiebre tifoidea continuaron cobrándose muchas víctimas. Hasta el final del siglo 19, las medidas higiénicas, aún en las grandes ciudades, eran bastante primitivas. Se tenía por regla arrojar los excrementos a la calle y las moscas se reproducían propagando enfermedades que mataban a millones. Tal pérdida humana se habría podido evitar si tan sólo en Europa se hubiera tomado en serio la provisión de Dios para liberar al hombre de estas enfermedades en Deuteronomio 23:12,13 que dice tendrán un lugar fuera del campamento adonde salgas; tendrás también entre tus armas una estaca; y cuando estuvieres allí fuera, cavarás con ella, y luego al volverte cubrirás tu excremento.

En la ciudad de Viena (el centro de la medicina en ese mismo siglo) en los pabellones de maternidad de un hospital, moría una de cada 6 mujeres, de igual manera en otros hospitales del mundo. Los doctores atribuían las muertes a una lactancia postergada, estreñimiento o al miedo excesivo.
Cuando las mujeres morían, sus cuerpos se llevaban a una autopsia. Cada mañana la primer cosa que hacían los médicos era hacer las autopsias de esos cuerpos; después, sin lavarse las manos ni ponerse guantes, se dirigían al pabellón de maternidad para hacer exámenes de pelvis a mujeres vivas. En ese tiempo se nombró responsable de los pabellones de obstetricia al Dr. Isnaz Semmelweis, quien después de observar este procedimiento anti-higiénico estableció una nueva regla que consistía en simplemente lavarse las manos después de hacer una autopsia.
Después de esta medida sólo murieron 1 de cada 42 mujeres, hasta que luego de 4 meses la cantidad bajó a 1 de cada 84. Cifra 14 veces menor. Semmelweis observó también la muerte de mujeres después de haber sido operadas, las cuales habían sido intervenidas por doctores que poco tiempo antes habían examinado pacientes sin lavarse las manos al terminar. Por lo que ordenó en seguida que todos los doctores debían lavarse las manos después de examinar a la paciente.
Lo que sucedió después fue inverosímil: se comenzaron a elevar gritos de protesta contra el fastidio de lavarse las manos, pero aún así el índice de muertes siguió bajando más. En todo esto, en lugar de reconocer a Semmelweis, recibió burla hasta que al final fue despedido del hospital. Su sucesor erradicó las medidas de higiene de Semmelweis y como resultado subió otra vez el índice de mortalidad.
¿Se convencieron entonces sus colegas? ¡En absoluto! Incluso lo siguieron ridiculizando. Durante 8 meses trató en vano de recobrar su posición dentro del hospital. Disgustado y deprimido se fue de Viena a otra ciudad donde la historia se repitió de principio a fin, incluso los médicos de ese hospital le dejaron de dirigir la palabra. Más adelante, decidió escribir un libro con su excelente documentación, que no hizo sino estimular a los sarcasmos de los doctores, hasta que al final perdió el juicio y fue internado en un sanatorio siquiátrico donde murió. Hoy día los médicos reconocen el trabajo de Semmelweis como uno de los más grandes avances de la medicina”c.

Muchos siglos antes (35 para ser exactos) Dios había dado a Moisés instrucciones detalladas a cerca del método de lavarse las manos después de tocar a personas muertas, el cual especificaba que debía hacerse repetidamente en agua corriente dejando intervalos de tiempo para el secado y la exposición al sol (obviamente para matar bacterias). El jabón que se utilizaba contenía un irritante (aceite de madera), un antiséptico (aceite de hisopo) y un elemento para restregar (fibras de lana) para desalojar las bacterias. Aún hoy día se utilizan jabones semejantes.
Si se estudia las prácticas médicas de las civilizaciones más avanzadas de la época, notaremos que lo escrito en la Biblia, no eran prácticas comunes. Tomemos como ejemplo a Egipto:
El Papiro Ebers es un libro de medicina escrito en Egipto aproximadamente en el 1552 A.C. Ya que Egipto ocupaba el lugar predominante en el mundo médico antiguo, este documento nos proporciona un registro del conocimiento más avanzado de medicina de aquel tiempo.
En él se aconsejan varios remedios para diversas enfermedades. Entre sus medicamentos mezclaban cosas como: polvo de estatua, caparazón de escarabajo, cabeza de anguila eléctrica, rabo de ratón, pezuñas de perro, pelo de gato, leche de mujer y semen de hombre. Por ejemplo, a las astillas incrustadas en la piel les aplicaban sangre de gusanos y estiércol de asno.
Ya que el estiércol está cargado de esporas de tétanos, no es de extrañar que el tétanos cobrara un alto número de víctimas en Egipto. ¡Qué contraste con la sabiduría bíblica expresada a través de los escritos de Moisés! El no pudo haber aprendido los principios de higiene y alimentación tan avanzados que le ordenó a su pueblo, de los egipcios. Dios le prometió a Su pueblo, que si seguían Sus estatutos, El erradicaría de ellos las enfermedades que eran comunes para los egipcios d.
Su adelanto a su época parece ser una evidencia muy poderosa de la inspiración divina de la Biblia, pero no es nada comparado con las tres evidencias que mostraremos a continuación:

V. Sus profecías cumplidas.
La Biblia hace numeroso anuncios sobre acontecimientos que sucederían años y en ocasiones siglos, después de ser escritos. La historia ha sido testigo del increíble cumplimiento de muchas de estas profecías.
Los dos temas principales de la profecía bíblica son: las naciones (y sus ciudades) y la persona de Jesucristo. Por espacio, analizaremos sólo tres ejemplos: uno de una profecía dada a una nación y dos relativas a Jesucristo.
Ejemplo de profecía dada a una nación:
La profecía se encuentra en Ezequiel 26:3-14. El año aproximado de esta profecía: 582 AC. El profeta hace 6 predicciones, que son:
1. Nabucodonosor sitiará la ciudad. (v.7-8)
2. Su piedra y su madera serían arrojadas al mar. (v.12)
3. Será dejada como una peña lisa. (v.4)
4. Muchas naciones la atacarían (v.3)
5. Nunca sería reconstruida, ni vuelta a contar (v.14,21)
6. Los pescadores extenderían allí sus redes (v.5)
Veamos la historia de Tiro después de la profecía:
Tres años después de la profecía, Nabucodonosor II sitió Tiro. El sitio duró 13 años. Sin embargo, la ciudad quedó casi vacía, ya que la mayor parte del pueblo se había trasladado por barco a una isla que estaba aproximadamente a un kilómetro de la costa y allí había fortificado una ciudad. La ciudad continental fue destruida en el año 573. Esta es la primera predicción cumplida. No es tan espectacular, ya que Babilonia en ese entonces, era una potencia mundial y algo así podría considerarse como “inminente”.
250 años después, Alejandro el Grande se encargó de cumplir la segunda profecía: Tras derrotar a Darío III, hizo un llamado a las ciudades fenicias para que le abrieran sus puertas, a lo que Tiro se rehusó. Alejandro sitió la ciudad, pero no contaba con una flota para llegar a ella (recordemos que la ciudad se había trasladado a una isla). Entonces hizo algo increíble: demolió la antigua Tiro y con los restos (piedra, madera y escombros) construyó una vía de 60 metros de ancho para unir las dos ciudades. Esta calzada permanece todavía.

Cuando Alejandro por fin entró a la ciudad, la redujo a ruinas. Lo que había sido una gran ciudad, quedó tan desolado como la cumbre de una peña. Este es el cumplimiento de la tercera profecía.
La quinta profecía tardaría más de mil quinientos años en cumplirse. En el año 1291 DC, en la época de las cruzadas, los musulmanes la reconquistaron y dejaron en ruinas, hasta hoy.
El lugar donde Tiro alguna vez existió como ciudad, es ideal para una ciudad moderna, con sus 40 millones de litros de agua dulce provenientes de sus fuentes de Reselain que diariamente se pierden en el mar. Sin embargo, en acuerdo con la profecía bíblica, la ciudad no ha sido reconstruida hasta hoy.
Lo que en algún momento fue la cede mundial del comercio, el gran puerto fenicio, es hoy, como lo declara la sexta profecía, una simple villa de pecadores, donde ellos extienden sus redes.
La cuarta profecía es una recopilación histórica. Desde que se dio, la ciudad fue atacada por los babilonios, los griegos, los sirios y los musulmanes. Sin embargo 4 no parecen muchas naciones:…
Durante la invasión de Alejandro, su plan de construir el puente entre la Tiro continental y la isla no funcionó ya que los constructores, al acercase a la fortaleza, no podían repeler los ataques. Fue entonces cuando Alejandro recurrió a sus súbditos conquistados para que le proporcionar barcos para atacar Tiro. Fue entonces que barcos de Sidón, Arado, Biblos, Rodas, Soli, Melos, Licia, Macedonia y Chipre atacaron y derrotaron a Tiro. Completando así la cuarta profecía.
La Biblia contiene numerosas profecías sobre naciones de la época y sus ciudades. Ejemplos como el de Tiro hay muchos, y libros enteros han sido escritos sobre ello.
Ejemplos de profecías dadas sobre Jesucristo:
El Antiguo Testamento está lleno de profecías en cuanto la persona de Cristo (más de 300). Vamos a analizar sólo dos. La primera tiene que ver con Su pasión; la segunda con la fecha de Su entrada a Jerusalén.
La primera está en Isaías 53. Su fecha aproximada es 712 AC.

En este capítulo Isaías describe perfectamente los sufrimientos a los que Cristo estaría sometido cerca de 750 años después. No requiere mayor explicación. Basta leer la profecía y luego leer alguno de los Evangelios donde se describe la pasión de Cristo, para ver su cumplimiento.
La segunda la encontramos en Daniel 9:20-27 la fecha: alrededor del año 539 AC. Vamos a analizarla:
De acuerdo a Daniel, desde que salió la orden para restaurar Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, pasarían 69 semanas. Debemos considerar dos cosas: 1. estas semanas son semanas de años y 2. de acuerdo al calendario judío un año dura 360 días. La profecía es, entonces, que del edicto para restaurar Jerusalén hasta el Mesías (palabra hebrea, que en griego se traduce Cristo) como Príncipe, pasarían 69*7 años, es decir: 173,880 días. Aquí vemos, de hecho, una doble profecía: # 1 que habría un edicto para restaurar Jerusalén y # 2 la fecha del “Mesías Príncipe”.
Cuando Daniel escribió estas palabras, lo hizo desde el exilio; hacía casi 70 años que Jerusalén había sido destruida por Nabucodonosor.
El edicto para restaurar Jerusalén fue dado por el rey Artajerjes el 14 de Marzo de 445 AC (para entonces Daniel llevaba algunos decenios muerto). Los 173,880 días contados a partir de esa fecha, caen en el día 6 de Abril, del año 32 de nuestra era: el día que Jesús entró a Jerusalén montado sobre un pollino (cumpliendo una profecía de Zacarías dada 500 años antese). Dicha profecía también hace referencia al Mesías como Rey (o Príncipe).
Daniel profetiza que dos cosas sucederán después de esto: se quitará la vida al Mesías, y la ciudad y el santuario (templo) serían destruidos. Unos días después de Su entrada triunfal, Jesús fue muerto; en el año 70, Jerusalén se rebeló y los romanos la destruyeron; tal como Daniel lo dijo.
La Biblia es el único volumen producido por el hombre, o por un grupo de hombres, en el cual se puede encontrar un gran cuerpo de profecías relativas a las naciones en forma individual, a Israel, a todos los pueblos de la tierra, a ciertas ciudades, y a la venida de Uno que sería el Mesías.

El mundo antiguo tuvo muchas maneras diferentes de determinar el futuro, conocidas como adivinación, pero en toda la gama de la literatura griega y latina no hallaremos verdadera profecía específica referente a un gran hecho histórico por suceder en el futuro distante, ni profecía alguna referente a un Salvador que se levantaría entre los humanos, a pesar de que en dicha literatura se emplean las palabras profeta y profecía…”.
“El mahometanismo no puede señalar ninguna profecía a cerca de la venida de Mahoma, que hubiera sido expresada cientos de años antes de su nacimiento. Tampoco pueden los fundadores de ningún culto en este país identificar ningún antiguo texto que preanunciara específicamente su aparición”.

 

VI. Su armonía.
La Biblia fue escrita por más de 40 autores a lo largo de 60 generaciones en un período de más de 1600 años en tres continentes y en tres idiomas distintos. Los autores eran algunos reyes, campesinos, pescadores, sacerdotes, profetas, estadistas.… Escribieron en lugares tan distintos como una cárcel y un palacio; unos en tiempos de guerra y otros en tiempos de paz; unos estando en gran gozo y otros con una profunda tristeza. ¡Y concuerdan!
A diferencia de cualquier otro libro religioso, la Biblia no pretende ser la revelación de Dios a un hombre; es Su revelación a todo un pueblo.
La continuidad en los temas desarrollados por la Biblia podría explicarse por el hecho de que todos los autores tenían la misma fe; pero lo que presentaremos a continuación: la armonía numérica de la Biblia no puede ser explicado sino con el hecho de que una Mente Eterna y con perfección matemática la diseñó. Pondremos sólo algunos ejemplos del número 7, 13 y 8.

Armonía Numérica de la Biblia
Ejemplos del número 7, el más usado en la Biblia:
El Antiguo Testamento es una colección de casi 40 libros escritos a lo largo de varios siglos. En esta colección 7 aparece 287 veces, o 7 x 41;
Séptimo aparece 98, o 7 x 14;
La expresión “7 veces” aparece 7 veces;
El siete en combinación con otros números, como 57 o 107 aparece 35 veces, o 7x5;
70 aparece 56 veces, o 7x8;
70 en combinación con otros números aparece 35 veces (7x5).
Tanto el hebreo (idioma del Antiguo Testamento) como el griego (idioma del Nuevo Testamento) carecen de números en su alfabeto. Ellos utilizaban las letras como números, asignando a cada letra un valor numérico. Por lo tanto una palabra (o un conjunto de ellas) suma una cantidad.
Un evento extraordinario es cuando uno convierte las palabras de la Biblia en números y se da cuenta de la innegable autoría divina. Las largas genealogías del Antiguo Testamento proveen excelentes ejemplos de esto.

Ejemplos del número 13
La genealogía de Caín suma 2223 (13x9x19); los nombres de los cananeos (Gen 10:15-18) suman 3211(13al cuadradox19); los descendientes de Joctán (Gen 10:25-19) se distribuyen de la siguiente manera:
Joctán=169 (13 al cuadrado)
Sala (su abuelo)=338 (13 al cuadrado x2)
Sus 13 hijos suman 2756 (13x212).
Y todo el pasaje competo suma 10647=13 al cuadrado x63
Los 12 hijos de Ismael (Gen25:12-17) suman 4836 (13x12x31)
Los 11 jefes de Edom (Gen 36:40-43) suman 9880 (13x760)

Los hijos de Madián (Gen 25:4) suman 936 (13x72)
El relato de la destrucción de Sodoma (Gen 19:1-29) suma 104,715 (13x9x895).
Todos los reyes de Israel suman 3900 (13x300)
Los adversarios de Esdras (Esdras 4:7-9) suman 3913 (13x301)
Los adversarios de Nehemías suman 2717 (13x209)
¿Qué tienen en común todas las listas de nombres anteriores? Que son personas rebeldes a Dios. El número 13 en la Biblia simboliza rebeldía.
Las siguientes expresiones son todas múltiplos de 13:
Satanás en Hebreo= 364 (13x28)
Satanás en griego= 2197 (13 al cubo)
Belzebú= 598 (13x46)
Belial=78 (13x6)
Dragón=975 (13x75)
Homicida=1820 (13x45)
Tentados=1053 (13x81)
Serpiente=780 (13x60)
Los escribas=780 (13x60)
Los escribas y fariseos, hipócritas=2704 (13 al cuadrado x16) La levadura de los fariseos y saduceos=3718 (13 al cuadrado x22)
Mateo 27:20 “pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que diesen muerte a Jesús”=10127 (13x779). En este pasaje tenemos:
Los ancianos=1352 (13x104)
La multitud=2340 (13x180)
Mateo 27:16 “Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás”=2743 (13x211)
Marcos 15:6 “Cada fiesta les soltaban un preso, el que le pedían”=910 (13x70)
Lucas 23:18 “pero toda la multitud dio voces a una, diciendo:”fuera con ese, y suéltanos a Barrabás”=9347 (13x719)

Juan 18:40 “Entonces todos gritaron de nuevo diciendo:”no a éste, sino a Barrabás. Y Barrabás era ladrón”. En este versículo tenemos “Entonces todos gritaron de nuevo”=2600 (13x200) “no a este sino a Barrabás”=1300 (13x100) “y Barrabás era ladrón”= 1833 (13x141). Todo esto suma 5733 (13x44).

Otros personajes cargados del número 13 son: Judas Iscariote, Simón el mago, Elimas, Ermógenes y Fileto (adversarios de Pablo); y Meneo y Alejandro, Fijelo y Hermógenes y Meneo y Fileto. Jezabel, anticristos y anticristo, espíritu del anti Cristo:
1 Juan4:3 “todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no procede de Dios; y éste es el espíritu del anti-Cristo”=17329 (13x1333)
1 Juan 2:22 “El que niega al Padre”=1963 (13x151) “sino el que niega que Jesús es el Cristo=4992 (13x384)
2 Juan7 “muchos engañadores”= 611 (13x47) “he aquí el engañador” 2106(13x162) “el anti-Cristo” 1911 (13x47).
La palabra “engañador”, es el griego Plane=169 (13 al cuadrado).
Por cuestión de espacio, no ponemos muchas referencias similares contenidas en el libro de Apocalipsis y en muchos otros pasajes de la Escritura.
Veamos el contraste con el número 8, que en la Biblia simboliza “nuevos inicios”:

Ejemplos del número 8

La genealogía de Set (hijo justo de Adán) =3168 (8x396)
La genealogía de Arfaxad (Gen 11:10-27)=3568 (8x446)
Abraham, Isaac, Jacob, = 456 (8x57)
La familia de Jacob (Jacob, Raquel y Lea)=456 (8x57)
La lista completa de los reyes de Judá suma 4400 (8x550).
Los líderes que volvieron de Babilonia (Esdras 2:2)=3008 (82x47)
Daniel y sus compañeros (Daniel 1:6)=888.
“Lo más incomprensible del universo, es que es comprensible”, dijo Albert Einstein.
Así es con todo lo que Dios crea. Los diseños humanos que nos maravillan, tienen una lógica matemática. Aun en la música las grandes melodías siguen un modelo matemático. Beethoven en su quinta sinfonía, sigue, en sus compases, la misma relación (aurea), que sigue el diseño de la coraza de un caracol.
Sencillamente, perfección matemática y coincidencia, no son dos cosas compatibles.

VII. Su poder transformador.
Existen tantos y tantos ejemplos, así de personas, como de comunidades y aun naciones que comprueban el poder transformador de la Biblia, que francamente no sabría ni por donde comenzar. Solo puedo decir que en países como Noruega y Corea del Sur se pueden atribuir cambios muy positivos a la entrada de la Biblia: Estos países estaban sumidos en un profundo analfabetismo y pobreza. Fueron misioneros cristianos los que llevaron la Biblia y alfabetizaron a la gente para que la pudieran leer en su idioma.
La nación más poderosa del mundo, Estados Unidos, tiene arraigados en sus orígenes las ideas bíblicas. (No estamos diciendo que Estados Unidos, ni Noruega, ni Corea del Sur sean países cristianos - porque no existe cosa tal como un país cristiano; lo que estamos diciendo es que la influencia del cristianismo ha afectado para bien a estos países). La idea misma de la democracia surge y se hace posible bajo el entendido de que los ciudadanos son responsables y autogobernados, regidos por un estándar de valores, que en el caso de la nación antes mencionada son sacados, la mayoría de ellos, de la Biblia. (Que tragedia que esta poderosa nación se ha ido sistemáticamente apartando de los valores que la llevaron a ser lo que es).
Ejemplos abundan de comunidades donde la llegada de la Palabra de Dios ha traído cambios dignos de la atención internacional.
En Almolonga, Guatemala, las cárceles cerraron, como lo hicieron los bares; y la economía hizo un “boom”. Gente de varios países ha ido para observar el fenómeno en la agricultura de la región, ya que han experimentado un escandaloso aumento en la productividad y aun en el tamaño de los vegetales que producen. ¿La causa? El 92 % de sus habitantes se dicen ser cristianos, practicantes de la Biblia. La condición actual de este pueblo contrasta mucho con la de los pueblos circunvecinos, en los que abundan la superstición, el alcoholismo, la pobreza y la marginación.

Dar ejemplos de individuos transformados en algún grado desde que la Biblia llegó a sus vidas, sería una tarea inacabable; yo mismo conozco a miles de ellos. Seguramente tu tienes algún amigo o conocido que te ha compartido de Jesucristo y el o ella de darán testimonio de los cambios en su vida.

 


1 Hechos 20:27.
2
Antiguo Testamento
3
Pentateuco significa “el libro (o rollo) en 5 tomos.
4 Nuevo Testamento
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a Llamado “Pacto Davídico”.
b Lo cual es muy importante porque durante muchos años las copias de las Escrituras eran hechas a mano.
cTomado del libro “Ninguna Enfermedad”, Dr. S.I. McMillen, ed. Vida
d Éxodo 15:26
e Zacarías 9:9

 

Bibliografía:
Evidencia que exige un veredicto, Josh McDowell, ed. Vida
Ninguna Enfermedad, Dr. S.I. McMillen, ed. Vida
Cómo entender y explicar los números de la Biblia, E.W. Bullinger, ed. Clie.

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